Los suelos orgánicos y húmedos, ricos en nutrientes y el clima, lluvioso de la patagonia chilena crean el ambiente perfecto para la crianza de estas papas: coloridad y única en sabor.
Los chip de Pat Pot tienen un sabor especial porque vienen de papas especiales.
Tienen una textura más crujiente y mantienen mejor el sabor.
Tienen un inconfundible corte grueso, lo que le da ese sabor tan rústico y artesanal.