Frutillar

La Villa de Frutillar fue fundada el 23 de noviembre de 1856 por disposición del presidente de la república Manuel Montt, con respaldo del ministro del interior Antonio Varas. El paraíso como le llamó el naturalista Bernardo Enom Philippi descubridor del lago Llanquihue en Febrero de 1842 y gestor de la política colonizadora de esta región, la asemejo a Suiza. La intensidad de sus vistas y contrastes, la pureza del aire y del agua, reflejan la nitidez natural de la bahía de Frutillar. La ciudad se preserva virgen en la Patagonia Chilena, como una joya de la república. En Frutillar brota una cultura única, tal como lo vieron los colonos alemanes en 1856. Hoy se aprecia la inmensidad de colores y formas en todas las estaciones del año. Así la magia de la bahía de Frutillar ofrece un espectacular paraíso al fin del mundo, con una atmósfera singular. La Bahía de Frutillar se proyecta como la capital cultural y de innovación en Chile, declarada por UNESCO en el año 2017. También es considerada la capital del sur de Chile en la navegación a vela y golf . Es una de las ciudades más bellas del circuito. Sus antiguas casonas alemanas que aún perduran en las calles, realzan la belleza de la costanera, que además posee playas muy concurridas por los visitantes. Es recomendable visitar el Museo Alemán, la costanera Phillipi con sus playas, el fabuloso Teatro del Lago y la reserva forestal Winkler, con bosque nativo y caminatas.

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